SURIPANTA TEATRO

Será éste domingo 29 a las 19.00 horas en el Auditorio Municipal con entrada libre hasta completar aforo

Suripanta Teatro representa la obra «Esperando la Carroza»

Juan Aguilar
JUAN AGUILAR

La compañía extremeña Suripanta Teatro pondrá en escena este domingo 29 en el Auditorio Municipal de Hornachos la obra «Esperando la Carroza», a las 19,00 horas con entrada libre hasta completar aforo.

La compañía define esta producción como «una sátira que habla de la hipocresía local, de la máscara que todos llevamos, con una lectura plenamente actual capaz de transitar entre lo cómico y lo trágico, lo grotesco y lo devastador». El nombre de la obra procede de un dicho popular que aún es muy escuchado en países de Sudamérica y que se utiliza con un doble significado: esperar con serenidad y resignación la muerte; y estar parado, sin hacer nada, esperando a que algo pase o cambie tu vida.

Desde Suripanta quieren dedicar esta producción a todos los mayores.

EQUIPO ARTÍSTICO

Autor JACOBO LANSGNER Dirección y adaptación ESTEVE FERRER

Diseño de iluminación JUANJO LLORENS

Diseño de escenografía MERCÈ LUCCHETTI

Diseño de vestuario MAITE ÁLVAREZ

Diseño gráfico JAVIER NAVAL

Audiovisual ANTONIO GIL APARICIO (EMBLEMA FILMS)

Producción ejecutiva y Ayudante de dirección PILAR GÓMEZ

Ayudante de producción JESÚS MARTIN RAFAEL

Dirección de Producción PEDRO RODRÍGUEZ

Una producción de SURIPANTA S.L con el apoyo de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura.

REPARTO

PERSONAJES Y ACTORES

Susana ANA GARCÍA

Elvira ANA TRINIDAD

Nora PACA VELARDIEZ

Jorge SIMÓN FERRERO

Sergio PEDRO RODRIGUEZ

Antonio PEDRO MONTERO

Emilia EULALIA DONOSO

Matilde MARINA MORALES

Mamá Cora JESÚS MARTÍN RAFAEL

«Esperando la Carroza» es una incisiva y ácida crítica sobre la familia y los falsos vínculos fraternales, sobre el valor que nuestras sociedades modernas dan a los ancianos, en la que el autor va cincelando a unos personajes guiados por el cinismo, la mezquindad, el egoísmo, la falta de afectos auténticos y la falsedad en sus relaciones. Utilizando la familia como metáfora, hace un retrato desde el humor más negro y delirante, de unos personajes arquetípicos, de unos modos de conducta cotidianos y reconocibles, que trascienden la esfera familiar para convertirse en radiografía crítica de una Sociedad en la que se da prioridad a los interés materiales y en la que los mayores son considerados una carga para los hijos, y el Sistema. Una sátira con una lectura plenamente actual que habla de la hipocresía social, de la máscara que todos llevamos, para al final, desenmascarados, reírnos de nosotros mismos, y en definitiva, hacernos reflexionar.