Un tren S730 de Renfe. / HOY

Así serán los 'Frankenstein', los trenes rápidos que circularán por Extremadura

Hasta que llegue la electrificación de la vía, las máquinas seleccionadas pueden circular a 180 por hora

Luis Expósito
LUIS EXPÓSITO Badajoz

El Ministerio de Transportes anunció ayer que a partir del próximo lunes dos trenes rápidos de Renfe iniciarán las pruebas de fiabilidad del tramo entre Plasencia y Aljucén (al lado de Mérida). De esta manera se pretende cumplir la promesa repetida hasta la saciedad por el Gobierno: antes del próximo verano habrá un tren rápido circulando entre Badajoz y Plasencia.

Según el Ministerio, el modelo elegido para los convoyes son los S730 de Renfe, construidos por el consorcio Talgo-Bombardier. Pero, ¿cómo son? Lo primero que hay que tener en cuenta es que no se trata de modelos de alta velocidad (AVE) sino que pertenecen a otra marca comercial de Renfe, los conocidos como Alvia.

Tienen una tecnología de carácter híbrido. Es decir, tienen dos motores que les permiten circular tanto con energía diésel como eléctrica, una circunstancia que hace que sean conocidos en el mundillo ferroviario como 'Frankenstein'. Como es sabido, el tren rápido extremeño entrará en funcionamiento primero en una vía sin electrificar, ya que no está previsto que se terminen de colocar las catenarias hasta el año que viene. Solo a partir de entonces se podrá aprovechar la tracción eléctrica de estas locomotoras.

Velocidad máxima de los trenes en Extremadura

Precisamente esta falta de electricidad condiciona sus prestaciones. Una locomotora de la serie 730 puede circular como máximo a 180 por hora en modo diésel. Esa será la velocidad máxima en Extremadura hasta que llegue la catenaria. Una vez acabada esta obra, la velocidad máxima oscilará entre 220 y 250 por hora.

Con la mejora prevista para este verano, se prevé que se pueda viajar entre Badajoz y Plasencia en una hora y 45 minutos, lo que permitiría nuevas combinaciones para transbordos y ahorrar una hora de viaje en el trayecto entre la capital pacense y Madrid.

Pero hay que tener en cuenta en todo caso que para montarse en un AVE propiamente dicho, ese que puede circular a 350 por hora, habrá que esperar todavía bastante. Cómo mínimo hasta 2030 aunque seguramente esa previsión del ministerio sea demasiado optimista. Como es sabido, todavía no han comenzado las obras de Plataforma entre el límite de la provincia de Cáceres y el punto en el que la nueva vía conectará con el AVE Madrid-Toledo. de hecho, ni siquiera se ha acabado la redacción del proyecto informativo que debe determinar cómo entrará el tren en la capital toledana.

Otra de las características de los S730 es que pueden circular tanto en ancho ibérico (que es el que usa la red ferroviaria española) como en internacional, que es 23 centímetros más estrecho y que es el que usan los AVE en España. Las vías recién construidas en Extremadura están montadas en formato ibérico, pero la anchura puede ser modificada fácilmente cuando llegue el AVE.

Renfe asegura que está realizando trabajos de remodelación en los trenes de esta serie «con el objetivo de mejorar el interiorismo y confort de los mismos». Los vagones que circulan actualmente disponen de coches de clase preferente con 47 plazas disponibles más 1 para personas de movilidad reducida. Los de clase turista tienen 216 plazas disponibles. Asimismo, suelen equipar una cafetería que separa las dos clases.

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